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Exhuman cuerpo de dictador Francisco Franco en España – Europa – Internacional



El ataúd con los restos del dictador español Francisco Franco salió este jueves a hombros de sus familiares de la basílica del monumento del Valle de los Caídos, donde ha estado enterrado 44 años.

El féretro, envuelto en un túmulo de color marrón y con una corona de laurel, fue sacado de la basílica a hombros de nietos y biznietos del dictador.

Al colocar el ataúd en un coche fúnebre con destino al helicóptero los familiares pronunciaron los gritos de ‘Viva España’ y ‘Viva Franco’, habituales durante el régimen del dictador.

Según el gobierno español, el procedimiento se llevó a cabo sin incidencias. 

Al colocar el ataúd en un coche fúnebre con destino al helicóptero los familiares pronunciaron los gritos de ‘Viva España’ y ‘Viva Franco’

El automóvil debe llevar el féretro hasta el helicóptero militar que transportará en un breve vuelo de unos 10-15 minutos los restos hasta el cementerio municipal en El Pardo, un barrio de las afueras de Madrid, para su inhumación en el panteón donde desde 1988 está enterrada la viuda de Franco.

La salida del ataúd -el original debido a que no estaba en mal estado- se produjo tras aproximadamente dos horas de trabajos de retirada de una lápida de granito de 1.500 kilos y de extracción de la fosa, de 1,70 metros de profundidad.

Una misa será oficiada por el sacerdote Ramón Tejero, hijo de Antonio Tejero, el teniente coronel que lideró un fallido golpe de Estado en 1981.

Fuera del cementerio, donde el gobierno prohibió manifestaciones, dos centenares de nostálgicos lo esperaban al grito de ‘Viva Franco’. “Franco nunca morirá”, dijo a la AFP el jubilado Miguel María Martínez.

Veintidós miembros de la familia, entre ellos Carmen Martínez-Bordiu, personaje muy conocido de la farándula española, y Luis Alfonso de Borbón, bisnieto de Franco, asistieron a la exhumación, que transcurrió sin incidentes.

Por el gobierno estuvo presente la ministra de Justicia, Dolores Delgado. El gobierno de Pedro Sánchez hizo de la exhumación una de sus prioridades tras llegar al poder en junio de 2018, con el objetivo de que el mausoleo, sin parangón en otro país de Europa Occidental, deje de ser un lugar de exaltación del franquismo.

Sánchez había prometido la exhumación para el verano de 2018, pero se retrasó más de un año por la batalla judicial lanzada por los siete nietos del dictador. La oposición, tanto de derecha como de izquierda, acusó al líder del Partido Socialista de utilizar este traslado para conseguir réditos electorales a poco más de dos semanas de los comicios del 10 de noviembre, a los que Sánchez llega en una situación comprometida por la semana de disturbios violentos en Cataluña.

La exhumación ha hurgado en viejas heridas aún sin sanar desde la guerra civil y el franquismo, en un país con más de 100 mil desaparecidos y nombres de pueblos en honor del dictador

Las heridas sin sanar

La exhumación ha hurgado en viejas heridas aún sin sanar desde la guerra civil y el franquismo, en un país con más de 100 mil desaparecidos y nombres de pueblos en honor del dictador.

Juan Chicharro, presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco, denunció una guerra ideológica, y afirmó que seguirá luchando para que Franco sea reinhumado en la catedral de la Almudena, en el centro de Madrid, una posibilidad negada por el Tribunal Supremo español.

La ‘contradicción’ en España, una democracia con cuarenta años y un dictador ocupando un mausoleo en su homenaje; “con esta acción se resuelve”, se congratuló el historiador Nicolás Sánchez-Albornoz, preso en su juventud en el Valle de los Caídos.

Encargada por Franco en 1940, la construcción del complejo duró casi veinte años y en ella participaron miles de presos políticos. Al lugar, coronado por una enorme cruz de 150 metros de altura, el ‘Caudillo’ hizo trasladar en 1959, los cuerpos de más de 30.000 víctimas del conflicto, en nombre de una pretendida reconciliación nacional.

Entre ellos había combatientes del bando franquista pero también republicanos sacados de cementerios y fosas comunes sin informar a sus familias. Desde su muerte en 1975, Franco estuvo en una tumba, siempre adornada con flores frescas, a los pies del altar mayor de la basílica.

Los restos de Franco salen a hombros de sus familiares.

Controversia sobre la memoria histórica

El gobierno actuó basándose en una decisión de 2017 del Parlamento español solicitando la exhumación de Franco, que entonces cayó en saco roto por la oposición del ejecutivo conservador de Mariano Rajoy, cuyos diputados se abstuvieron.

Desde la adopción en 2007 por parte del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) de una ‘Ley de memoria histórica’, la derecha acusa a la izquierda de querer reabrir las heridas del pasado.

Rajoy, en el poder entre 2011 y 2018, presumía de no haber gastado un euro para aplicar esta ley destinada a retirar los vestigios de la dictadura, identificar decenas de miles de cadáveres todavía enterrados en fosas comunes y reparar la memoria de los republicanos vencidos y condenados por el franquismo.

EFE y AFP