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Qué dijo el nuevo testigo del Ucraniagate sobre Trump – Europa – Internacional



n alto funcionario de la Casa Blanca con conocimiento directo de la polémica llamada entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Vladimir Zelensky, rindió este martes otro explosivo testimonio ante una de las comisiones de la Cámara de Representantes que adelanta la investigación con fines de destitución iniciada por los demócratas hace cinco semanas contra el mandatario estadounidense.

Se trata del teniente coronel Alexander Vindman, el experto en Ucrania en el Consejo Nacional de Seguridad (NSC, por su sigla en inglés), y, al parecer, pieza clave en el rompecabezas en torno a la presión que Trump ejerció sobre Zelensky para que abriera una investigación contra el exvicepresidente Joe Biden (un rival político) e indagara una posible maniobra ilegal de los demócratas en las elecciones del 2016.

De acuerdo con Vindman, él fue uno de los funcionarios que estaban junto al presidente cuando este conversó con Zelensky el 25 de julio. En esa llamada, Trump le pide “ayuda” al presidente ucraniano en ambos frentes.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Foto:

Brendan Smialowski. AFP

Según Vindman, la conversación lo dejó “tan preocupado” que decidió elevar una queja formal ante los asesores legales del NSC. A su juicio, Trump no solo estaba moviendo una agenda con fines partidistas, sino “poniendo en riesgo la seguridad nacional” del país.

Además, el funcionario testificó que tuvo conocimiento de una reunión entre el embajador ante la Unión Europea, Gordon Sondland; el enviado especial a Ucrania, Kurt Volker; el secretario de Energía, Rick Perry, y el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, en la que Sond-land (un aliado cercano de Trump) exigió la apertura de esas investigaciones como precondición para una eventual cita entre el presidente de EE. UU. y Zelensky.

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“Le dije al embajador Sond-land que sus declaraciones eran inapropiadas, que el pedido de investigación contra Biden y su hijo Hunter no tenía nada que ver con la seguridad nacional y que esas investigaciones no eran algo que el Consejo Nacional empujaría”, dijo Vindman en un aparte de su testimonio por escrito que fue filtrado.

Joe Biden juno a su hijo Hunter Biden.

Las declaraciones del funcionario son importantes en varios frentes. De entrada, Vindman es la primera fuente directa de la conversación entre ambos líderes. Corrobora, asimismo, la denuncia que elevó un informante de la CIA y dio inicio a todo este proceso de destitución contra Trump.

Además, sus declaraciones coinciden y verifican lo que ya han testificado otros altos funcionarios del Departamento de Estado, del Pentágono y del propio NSC.
Y a eso habría que sumarle su perfil: militar y diplomático con dos décadas de experiencia trabajando para administraciones demócratas y republicanas, veterano de la guerra de Irak y merecedor de un Corazón Púrpura (medalla) por su heroísmo.

Pero sobre todo porque convierte a Bolton en pieza angular de este proceso y, quizá, el testigo más peligroso para el presidente.

En su testimonio de la semana pasada ante el Congreso, Bill Taylor, embajador en funciones de EE. UU. en Ucrania, dijo que Bolton estaba enfurecido por las maniobras de Sondland y otros en la administración.

Especialmente porque, al parecer, también estaban condicionando la entrega de 400 millones de dólares en ayuda militar a la apertura de las investigaciones contra los Biden y los demócratas.

Aunque Taylor tuvo contacto directo con Sondland, su recuento sobre el papel de Bolton es de segunda mano (se lo contó Tim Morrison, otro funcionario del NSC que testifica mañana). Vindman, por el contrario, tenía línea directa con Bolton.

El presidente de Ucrania, Vladimir Zelenski (i) y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. 

Por ahora, el Congreso no le ha pedido testificar al exasesor de Seguridad Nacional. Pero ayer quedó claro que es cuestión de tiempo, dado su rol en todo el escándalo. Bolton, además, fue descabezado por Trump recientemente, y se especula que una de las razones de su abrupto despido sería Ucrania.

No obstante el prestigio de Vindman –nacido en Ucrania pero que emigró a EE. UU. desde niño–, el presidente republicano lo acusó de ser otro testigo de los “nunca Trump”, mote que les puso a los que han declarado en su contra.

Y varios de sus aliados republicanos trataron de empañar la credibilidad del funcionario apuntado a su país de origen. Algo muy similar a lo que han hecho frente a casi todos los testigos que han rendido testimonio. Pero eso es algo que les quedará más difícil con Bolton dado su larga historia con el partido republicano.

Por otra parte, la Cámara de Representantes tiene previsto realizar este jueves su primera votación oficial en el marco de la investigación con fines de destitución que se inició contra Trump.

Se trata de un voto sobre el procedimiento de la pesquisa de aquí en adelante y en el que se aprobaría que los testimonios sean públicos.

La movida busca, además, contener la queja de los republicanos que desde el comienzo han criticado a los demócratas por no haber realizado una votación en la plenaria de la Cámara para autorizar la investigación.

A parte de lo simbólico, el voto tiene un componente también pragmático. Varios funcionarios se han negado testificar alegando que la Casa Blanca se los ha prohibido pues la investigación carecería de sustento al no existir una votación decretado su inicio.

Ese argumento, que probablemente será dirimido en las cortes judiciales del país, podría caerse si los demócratas aprueban una resolución dando un carácter formal a la investigación.

SERGIO GÓMEZ MASERI 
Corresponsal de EL TIEMPO 
WASHINGTON