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Juan Diego Tello habla de su cómo vive su cuarentena en España – Otros Deportes – Deportes



Marcaban las 9:55 de la noche en Madrid del pasado sábado 14 de marzo, la luna estaba llena y alta en un cielo totalmente abierto. Las calles estaban desoladas y solo se escuchaba el ruido del viento, que era el único con permiso de transitar en la capital española. De a poco, desde los balcones y las ventanas de los apartamentos y las casas comenzaron a asomarse una gran cantidad de personas, quienes se congregaron para hacer un conteo regresivo hasta que fueran las 10 de la noche.

 Fue justo a esa hora cuando todo el pueblo madrileño y los extranjeros adoptados por esta ciudad se unieron en un ensordecedor aplauso, en el que quisieron rendir un homenaje a todos los médicos del país que luchan contra el coronavirus y salvan vidas.

En medio de este tributo, que debió hacerse desde las casas porque el Gobierno decretó cuarentena total para frenar la propagación del coronavirus, uno de los tantos colombianos que estuvieron presentes en el acto fue el basquetbolista Juan Diego Tello, uno de los mejores exponentes a nivel internacional de este deporte, y quien por estos días se encuentra atrapado en Madrid mientras esta emergencia pasa.

“Esa fue una de las noches más fantásticas que he podido presenciar. De inicio me preguntaba qué era esa bulla, pero luego entendí que todos estábamos juntos en un solo clamor, en un sentido social de combatir este mal que está azotando al mundo. Sentí escalofríos, pero al final fueron sonrisas las que esbocé y que vi en la gente en los balcones. Y no fue solo esa noche. Las personas están saliendo todos los días a rendir este homenaje tocando ollas, prendiendo linternas o haciendo ruido. Todo esto es un mensaje de compromiso al mundo”, le dijo Tello a EL TIEMPO.

El comienzo

Juan Diego, de 34 años de edad y nacido en Medellín, está jugando esta temporada para el Movistar Estudiantes, de Madrid, en la Liga ABC, el principal torneo del baloncesto español. Al igual que muchas personas, veía por los noticieros o leía en la prensa las noticias en las que se veía cómo iba avanzando la propagación del coronavirus a nivel mundial y tocaba las puertas del pueblo español de manera peligrosa. Sin embargo, lo veía con temor, pero no de forma detenida.

“Como todos, uno ve esta situación muy distante hasta que te está tocando los talones. El domingo 8 de marzo jugamos nuestro partido de la Liga contra Barcelona, en medio de los nervios de si debíamos jugar o no. Al final del partido, fuimos alrededor de la cancha a saludar a cerca de mil fans. Yo estaba nervioso por darles las manos a los hinchas, pero lo hice y de inmediato me fui a lavar las manos, porque estaba un poco paranoico”, relató.

Yo estaba nervioso por darles las manos a los hinchas, pero lo hice y de inmediato me fui a lavar las manos, porque estaba un poco paranoico

Cinco días después de este encuentro, el baloncesto español quedó consternado cuando el pívot estadounidense del Real Madrid Trey Thompkins, dio positivo en coronavirus. De inmediato se suspendió la Liga.

“Primero nos dijeron que cancelaban los entrenamientos, luego que se suspendía el torneo. Todos quedamos atónitos cuando supimos de Thompkins había dado positivo, pero más impactados cuando unos compañeros del equipo dijeron que habían cenado la noche anterior con él. Nos mandaron de inmediato a la casa a aislarnos. Si no había tos ni altas fiebres, preferían que lo tratáramos como una simple gripa. Muchos compañeros aprovecharon y se fueron. Yo preferí quedarme y ver cómo avanzaba todo, teniendo los cuidados, aunque algo sugestionado desde la parte psicológica, porque uno se enfermaba de la mente. Ya pasó semana y media y estoy bien. Era inevitable un contagio, pero si me dio coronavirus, espero que ya se haya salido (risas)”, comentó.

La unión

En España hay más de 18.000 infectados, lo que obligó a mantener a la gente en la casa. Una serie de reglas se establecieron para frenar esta propagación, algo que ningún país del primer mundo ha entendido de la mejor forma. Tello contó lo difícil de esta medida.

“Es positivo, porque la gente de verdad está respetando las reglas que se han presupuestado. Aquí todo es muy controlado. Son pocas las personas que deben ir al trabajo. Solo se sale a mercar o a ir a las farmacias, más allá de que puedan pagar de 500 a 1.000 euros de multa si incumplen las reglas. En los supermercados se respetan los dos metros de distancia entre persona y persona, en las farmacias se entra de a uno. Se tiene un buen sistema de respuesta”, fue relatando Juan Diego.

Aquí todo es controlado. Son pocas las personas que deben ir al trabajo. Solo se sale a mercar o a ir a las farmacias

Sobre su propia cuarentena afirmó: “La primera semana no salí mucho, porque tenía la comida del nutricionista del equipo, tuve como cuatro o cinco días de alimentación saludable. Fue algo difícil, porque mi filosofía es que el movimiento es vida, me cuesta quedarme quieto. Todo es muy operativo, se va al mercado a la farmacia y ya. Solo un día vi un parque solo, con un sol espectacular y troté un momento para respirar vida, para saborear el aire”, añadió.

Su pecho se infla de ilusión, su corazón se acelera de emoción cada vez que su hija, que vive en Estados Unidos, y su madre, quien está en Medellín, lo llaman y se pueden ver en video. Su ilusión es regresar al país, pero todas esas vivencias ganadas en su paso por el baloncesto de Francia, España, Turquía, entre otros, lo hacen tomar decisiones acertadas.

“Mi madre y mi hija están con esa incertidumbre, pero saben que toda esta cuarentena es por nuestro bien. Ellas me dan fuerza, tacho los días como un preso para poder verlas, su sonrisa me acompaña y sé que pronto estaré abrazándolas, pero cumpliendo los protocolos. Hay que actuar con responsabilidad, y ese es mi mensaje a Colombia para que superemos esta crisis”, se despidió deseando verlas pronto.

Felipe Villamizar M.
Redactor de EL TIEMPO
@FelipeVilla4

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