El Gobierno de Colombia prepara un decreto de emergencia económica, social y ecológica para responder a las posibles consecuencias en el país tras el ataque militar de Estados Unidos a Caracas y otras ciudades de Venezuela, en el que fueron capturados Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
El anuncio lo hizo el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien informó que liderará un puesto de mando unificado (PMU) en Cúcuta, ciudad clave por concentrar el principal paso fronterizo con Venezuela. Según explicó, desde ese PMU se busca “adoptar y proyectar” el decreto de declaratoria de emergencia como respuesta a la situación en la zona limítrofe.
Medidas previstas en la frontera
Benedetti señaló que el PMU coordinará acciones de protección, prevención y asistencia humanitaria para colombianos y para migrantes venezolanos, así como para personas de otras nacionalidades que ingresen al país. Entre las prioridades mencionó la atención en salud mediante centros médicos y hospitales, la garantía del derecho a la educación, y la protección de niños, niñas y adolescentes.
También se prevé atención para personas de terceras nacionalidades y una revisión para fortalecer los puestos fronterizos, con el fin de asegurar condiciones adecuadas de seguridad. El Gobierno, además, anunció la habilitación de albergues temporales en Cúcuta y en otras ciudades del país para quienes requieran refugio o apoyo inmediato.
Contexto y seguridad
La decisión llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que fuerzas de su país capturaron a Maduro y a Flores en una operación que calificó como “brillante”.
En paralelo, el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez Suárez, informó sobre un plan de prevención ante posibles acciones violentas en la frontera por parte del ELN y otros grupos armados ilegales, en un escenario de tensión regional.
Colombia y Venezuela comparten una frontera de 2.219 kilómetros, donde el ELN mantiene una presencia relevante. Este grupo está incluido por Estados Unidos en su lista de organizaciones terroristas extranjeras y el presidente colombiano, Gustavo Petro, lo ha señalado de actuar como una estructura vinculada al narcotráfico. Por su parte, el ELN ha acusado en los últimos meses a Washington de realizar acciones intervencionistas, citando el despliegue militar estadounidense en el Caribe y el Pacífico bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
