El Ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez Suárez, encabezó recientemente un consejo de seguridad en Granada (Meta), donde se discutieron las necesidades más urgentes de los departamentos de Meta y Guaviare en términos de seguridad.
Este encuentro, acompañado por la Cúpula Militar y de Policía, se centró especialmente en la creciente preocupación por la presencia de grupos armados organizados, la seguridad en los antiguos Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), y los delitos que afectan las zonas rurales y las principales vías de estos territorios.
Dentro de este contexto, el Ministro Pedro Sánchez hizo un anuncio contundente respecto a una nueva ofensiva contra uno de los delincuentes más buscados del país: Iván Mordisco, líder de las disidencias de las FARC. Se ha ofrecido una recompensa millonaria de hasta 4.450 millones de pesos por información que permita dar con su paradero, un esfuerzo decidido por parte del Gobierno para capturar a este criminal, quien es considerado uno de los máximos exponentes de la violencia en la región.
La creciente amenaza de Iván Mordisco
Iván Mordisco, cuyo nombre real es Néstor Gregorio Vera Fernández, ha sido una figura clave dentro de las disidencias de las FARC desde que estas se escindieron del proceso de paz. A lo largo de los años, ha liderado varias facciones que operan principalmente en los departamentos de Meta, Guaviare, Caquetá, Putumayo, y Huila. Su accionar está marcado por el narcotráfico, el secuestro, el asesinato, y la extorsión, lo que lo ha convertido en un objetivo de alta prioridad para las fuerzas de seguridad del país.
En el consejo de seguridad, el Ministro Sánchez dejó claro que la Fuerza Pública se enfocará de manera más intensiva en desmantelar las redes de estos grupos armados ilegales, cuyas operaciones se asemejan a las de carteles del narcotráfico, con la droga como principal fuente de ingresos. La recompensa millonaria está destinada a obtener información clave que permita ubicar a Mordisco y llevarlo ante la justicia.
Enfrentamientos y disputas internas
Uno de los principales factores que alimenta la violencia en la región es la guerra territorial que libran Iván Mordisco y su facción contra otros grupos disidentes, como el que lidera alias Calarcá. Esta disputa ha sido especialmente violenta en municipios como Calamar (Guaviare), donde en enero pasado se registró un enfrentamiento que dejó al menos 20 muertos. La Defensoría del Pueblo ha advertido sobre las graves consecuencias de esta confrontación, como el reclutamiento forzado de menores, el desplazamiento de comunidades y los homicidios de líderes sociales.
Estas tensiones en la región han puesto en alerta a las autoridades, quienes han destacado que no solo las acciones de las disidencias amenazan la estabilidad, sino también la constante presencia de otros actores ilegales que han llegado a formar alianzas con carteles de narcotraficantes, como los carteles mexicanos. Esta situación compleja y peligrosa ha puesto a Meta y Guaviare en el foco de las políticas de seguridad del gobierno colombiano.
La “paz total” y los intentos fallidos de negociación
A pesar de los esfuerzos del gobierno colombiano por alcanzar una “paz total”, el proceso ha encontrado numerosos obstáculos. En 2023, Iván Mordisco intentó subirse al tren de la paz ofrecido por el presidente Gustavo Petro, pero este acercamiento fracasó debido a la violencia continua de su grupo. En un episodio particularmente trágico, sus hombres asesinaron a una lideresa indígena, lo que llevó al gobierno a tomar medidas drásticas y ordenar la ofensiva total contra los disidentes de las FARC.
“Quienes están al lado de Iván Mordisco piensen muy bien en su familia, y piensen muy bien que hay oportunidades para transitar a una vida mejor”, expresó el ministro Sánchez, apelando a los miembros de su grupo para que se desmovilicen y renuncien a la violencia.
El futuro de la ofensiva
El gobierno colombiano ha asegurado que no se escatimarán esfuerzos en la captura de Iván Mordisco. Las fuerzas militares, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional han sido puestas en alerta máxima para dar con su paradero. A pesar de su historial de crímenes y su debilitamiento progresivo, Iván Mordisco sigue siendo una amenaza activa en el país, y las autoridades están decididas a poner fin a su reinado de terror.
La recompensa de 4.450 millones de pesos refleja la importancia estratégica de su captura. Mientras tanto, las comunidades de Meta y Guaviare siguen viviendo bajo la constante amenaza de estos grupos armados ilegales, mientras las fuerzas del orden se preparan para intensificar su ofensiva en los próximos días.
Este es un momento crucial para la seguridad en la región, y la captura de Iván Mordisco podría ser un paso decisivo en la lucha contra las disidencias y los grupos armados ilegales que siguen desafiando la paz y la estabilidad del país.
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